De un tiempo a esta parte se ha incorporado a nuestra gestión un parámetro al que no se le había prestado demasiada atención, que se ha convenido en denominar la Responsabilidad Social Corporativa o Empresarial (RSE), como elemento vital en la definición de la misión, visión y valores y objetivos de las compañías, y como parte indispensable del desarrollo de las operaciones de la empresa.

responsabilidad social corporativa

Debido al vertiginoso avance que la economía y la industrialización han experimentado desde la II Revolución Industrial, y, especialmente durante el periodo de la Guerra Fría y posterior (desde finales del s.XX hasta la actualidad) todo el esfuerzo se ha puesto en la productividad, la eficiencia de los procesos y en una competitividad para alcanzar el resultado sin prestar atención a los efectos colaterales que ello tenía.

Las diferentes legislaciones, lógicamente siempre iban un paso por detrás ya que es imposible proponer una corrección ante un hecho que no se ha producido, y, más aun, no se tenía experiencia suficiente para poder anticiparlo, con lo cual, se regulaba el presente, con un mal del pasado ya hecho, y con la incertidumbre de los impredecibles daños futuros.

¿Qué es la Responsabilidad Social Corporativa?

Según el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa, ésta se define como “una forma de dirigir las empresas basada en la gestión de los impactos que su actividad genera sobre sus clientes, empleados, accionistas, comunidades locales, medioambiente y la sociedad en general”.

Esta definición, si bien es breve y concisa, explica con gran claridad que la RSE es algo que va más allá de conceptos medioambientales o eco-friendly, para ser una parte fundamental en el ADN de las empresas. Se trata de algo que tiene que empapar la identidad y la personalidad de las organizaciones, que todo el staff debe conocer, asumir y aplicar, y que la entidad debe comunicar para que sea un elemento más de valoración por el que nuestros clientes, proveedores, y todo el que quiera nos podrá evaluar y calificar.

La Responsabilidad Social empresarial es cosa de todos

Esta cuestión de la RSE no es exclusiva de las grandes corporaciones o las cotizadas en el mercado de valores; es algo que tiene que estar incorporado sea cual sea el tamaño de nuestra empresa o negocio, porque, de lo contrario, perderemos adaptabilidad y posición competitiva y nuestros resultados reflejarán esa desventaja.

El día a día nos ha llevado a asumir las comunicaciones, internet, nuevas tecnologías, etc. como algo propio que define si estamos dentro o fuera del mercado y el entorno actual, y la Responsabilidad Social Corporativa no va a ser menos.

Hoy en día todavía me encuentro con directivos que le dan una importancia menor a este asunto, sin ser conscientes de las consecuencias que ello acarreará, y hay algo peor, y es que, dado que es una cuestión “silente” ya que no destapa ningún parámetro o ratio negativo en los estados financieros, cuando los síntomas aparezcan, puede ser demasiado tarde para poner las soluciones necesarias.

Transparencia y comunicación en la responsabilidad social empresarial

Afortunadamente cada vez son más las empresas que publican su memoria de RSE o alguna denominación similar en la que muestran y demuestran las acciones que llevan a cabo, los resultados obtenidos y los compromisos que asumen a corto, medio y largo plazo, con lo cual facilitan una herramienta tangible por la que valorarlas y saber qué podemos esperar de ellas.

Es responsabilidad de todos aportar a la sociedad acciones de mejora y compromiso, y estar dispuestos a ser auditados por ello, lo que redundará en una mayor sostenibilidad de nuestras organizaciones y en un legado mejorado para las futuras generaciones.

Arturo Gálvez – Consejero de empresas
http://ajgalvez.com/

La externalización de determinados puestos o departamentos de nuestras organizaciones es un medio y una herramienta importante para aumentar la flexibilidad y la adaptación de nuestra estructura organizativa ante determinados cambios o al objeto de experimentar la efectividad que una decisión pueda tener, testando realmente y de manera objetiva el resultado obtenido.

Sin embargo, abusar de este sistema puede hacernos caer, no solo en causar un efecto negativo entre nuestros empleados y colaboradores, sino en correr el riesgo de perder la personalidad de nuestra empresa. Y lo verdaderamente peligroso es que si la contratación de servicios externos funciona como debe, la tentación a abusar de este tipo de servicios por encima de lo aconsejable puede ser importante.

externalización en organizaciones

En el mundo empresarial actual nos movemos en un entorno regido por la obtención del mejor resultado posible en el menor plazo de tiempo, y los gestores encargados de tomar decisiones somos capaces de hacer verdaderos malabarismos al objeto de satisfacer el mandato que se nos ha dado, entre otras cosas, porque parte de nuestros emolumentos suelen estar vinculados a la consecución dichos objetivos. Sin embargo, ello nos puede llevar a no prestar la atención adecuada a temas de vital importancia, como el clima laboral, cómo nos perciben nuestros stakeholders, la responsabilidad social corporativa (que por sí misma merece un artículo aparte), etc, lo que, si bien a corto plazo puede ser satisfactorio, afectará inevitablemente a la sostenibilidad de la empresa en el tiempo.

La Sostenibilidad Empresarial y la externalización

Sostenibilidad Empresarial puede definirse en pocas palabras como la búsqueda de un equilibrio que permita obtener los resultados deseados en el presente, y que dicha obtención pueda mantenerse en el futuro a medio y largo plazo. Por ello es importante usar las herramientas que tenemos a nuestro alcance para lo que están diseñadas, y no tomar creativas decisiones de innovación en su uso, ya que el resultado, al final, será diferente al deseado.

De la misma manera que cada tuerca precisa de una llave adecuada para optimizar las prestaciones para las que ha sido diseñada, con la externalización de nuestra estructura empresarial pasa exactamente lo mismo.

¿Pensamos que podemos implementar un nuevo proceso, actividad de gestión, etc, y necesitamos testar el resultado real que puede aportar? ¡Adelante! Es el momento de contratar personal de gestión externo y valorar de manera objetiva lo que vamos a conseguir con ello, pero una vez que tenemos el feedback necesario y consideramos que vamos a incorporar ese proceso a nuestra actividad de manera permanente, debemos diseñar la estructura óptima con el mismo carácter de permanencia, y tal vez dejar un porcentaje determinado de externalización con el fin de tener ese punto de flexibilidad necesario, pero no más.

Eficiencia y eficacia en la toma de decisiones

La eficiencia y la eficacia debe obtenerse dentro de la honestidad en la toma de decisiones. Si la búsqueda del óptimo resultado cortoplacista nos lleva al ejercicio de ciertas ingenierías en la gestión que deriven en el uso de figuras como el falso autónomo, podemos estar seguros de que dicho resultado no se mantendrá a largo plazo.

Si bien es cierto que la situación legislativa y fiscal en muchas ocasiones no es una ayuda en la búsqueda de la mejor ratio de rentabilidad, es nuestra responsabilidad como gestores poner nuestro grano de arena para intentar cambiar la actualidad y transformar nuestro entorno profesional de cara al futuro que queremos construir. No debemos olvidar que nuestros resultados dependen de las personas que colaboran en su consecución, por lo cual deben ser apreciados, reconocidos y cuidados, y, lo que es más importante aún, que ellos así lo sientan.

Arturo Gálvez.
http://ajgalvez.com/

«Las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes, sino aquellas que se adaptan mejor al cambio«. Tras esta frase expresada por el naturalista inglés Charles Darwin en el año 1859 en su obra «El origen de las especies» hay una realidad perfectamente aplicable a la situación empresarial actual.

adaptabilidad de empresas

La evolución del entorno profesional

Nos encontramos inmersos en la IV Revolución Industrial, y la globalización y los constantes avances en las tecnologías de la información y la comunicación, a los que hay que sumar la convergencia entre tecnologías digitales, físicas y biológicas, están provocando que el entorno profesional en el que nos movemos no se parezca en nada al que había hace tan solo 5 o 10 años, y más vertiginoso aún es que tampoco se va a parecer en nada a lo que nos encontraremos tan solo dentro de un lustro.

Adaptarse a los nuevos desafíos

Las organizaciones empresariales tienen ante sí un desafío apasionante; adaptarse a la mayor velocidad posible a los cambios que se producen, ya que es la única manera de diferenciarse y mantenerse en este nuevo terreno de juego donde lo que es válido hoy, mañana puede no serlo, y la velocidad de adaptación será la clave en la ecuación que permitirá a las empresas continuar obteniendo beneficios y mantenerse vivas a medio y largo plazo.

Adaptabilidad al cambio

La realidad ha cambiado, y podemos elegir aceptarlo y adaptarnos, o vivir de espaldas a ello y asumir que, más pronto que tarde, estaremos fuera de juego. Es el momento de hacer una reflexión profunda respecto de nuestras estructuras, considerar si estamos optimizando correctamente nuestros recursos y si tenemos un esquema de costes que nos permita la adaptabilidad que se requiere, y hemos de hacerlo deprisa al objeto de no perder distancia con nuestros competidores. Solo con una clara determinación y tomando las decisiones oportunas que nos permitan ser flexibles, bajo mi humilde y personal punto de vista, podremos afrontar el futuro con seguridad y confianza.

Arturo Gálvez.
http://ajgalvez.com/

 

Quiero compartir una estafa de oferta de trabajo que recibí hace dos semanas para prevenir a otros sobre esta práctica, que, como ya he comprobado, se ha realizado para otras personas. No voy a escribir el nombre de quienes contactaron conmigo porque lo han hecho bajo el nombre de personas reales que trabajan en la compañía real y en la que trataron de convencerme de que estaban trabajando.

Hace dos semanas, recibí una solicitud de contacto, y después de aceptarla, ella (era una mujer, vicepresidenta de una importante compañía de petróleo establecida en Kuwait) me dijo que mi perfil se ajustaba perfectamente a la persona que estaban buscando (alguien responsable y competente en logística y cadena de suministro). En primer lugar, estaba un poco escéptico porque no es muy habitual que una persona en este nivel de staff en una empresa importante intente ponerse en contacto con un nuevo empleado, pero ¿quién sabe?

Ellas, debido a que había dos mujeres, la vicepresidenta y la gerente de comunicación corporativa, comenzaron a darme información diferente sobre el trabajo, las ganancias, las responsabilidades, etc., pero muy lentamente, pidiendo mi CV y ​​mis datos personales, y enviándome documentos de la compañía real (cortada y pegada) con el logotipo real, texto en árabe y todo lo que podía disfrazar su comunicación de realidad, y yo respondía porque no había nada que me comprometiera mucho.

Después de «superar» todas las condiciones y controles del departamento de contratación, me enviaron todas las condiciones económicas, y fueron increíblemente buenas, así que comencé a pensar que era una estafa, pero decidí continuar mientras no tuviera que pagar dinero

El trabajo consistía en negociar con una empresa de productos químicos sobre el suministro de un producto llamado EulakiDrill, un aditivo para ayudarlos en sus actividades de perforación, y me dieron el nombre de una empresa que sus expertos habían aprobado como proveedor confiable, y también su página web (para hacerme evitar buscar la compañía y el producto). Puedo escribir el nombre de la empresa porque no existe; Gradon Chemical, www.gradonchemical.com

Cuando traté de encontrar el producto, fue imposible, y fue lo mismo con la compañía. Google no lo encontraba, pero la página web realmente existía (no la compañía). Después de haber hecho el contacto e informado a los falsos ejecutivos de Kuwait, me dijeron que todo estaba bien, pero necesitan una muestra de 20 litros del producto, y aquí está el truco; tenía que pagar y me reembolsarían en cuanto tuvieran el producto en sus instalaciones (con la dirección de la compañía real en Kuwait).

Obviamente, ha sido el final de mi «rentable» negocio con ellos y, afortunadamente, mi dinero está en mi bolsillo.

Quiero compartir esto solo para advertir sobre esto, para arruinar el negocio de este tipo de personas, y realmente agradecería que todos compartan para dar la mayor difusión posible.

Muchas gracias.